Sábado. Angustia. La vida pesa demasiado aunque sabes que tendrías que ser feliz y no pedirte tanto, porque posees lo que muchos quieren... Pero te miras al espejo y te encuentras unos ojos rojos y vacíos, solo les puedes dar a ellos, nadie puede darte lo que quieres, nadie, porque lo das todo y no te queda nada y la reciprocidad no existe entonces. Las relaciones humanas van bien si son iguales.
Fumas y fumas y el Viña Sol brilla en la copa y la botella se va vaciando mientras escribes una súplica que esperas algún día tener la fuerza de ir a la iglesia a rezar, el día que creas y te dé miedo vivir. Maria Callas y su Norma, pobre diabla... Lloras y te sonríes porque te sientes viva y tu corazón te pide que le des un abrazo. ¡¡Amo el amor!!
Entonces recuerdas un artículo que leíste esta mañana en el que decían que un escultor de moda había instalado en Rambla Catalunya unas Meninas de piedra de gran tamaño, "arte urbano como en Berlín", decía el artículo. Me parece bien porque las esculturas son copias de una bella obra, pero pienso y tengo que mandar callar a mi cerebro porque -recuerda, Roser, estás en Barcelona e intentas sobreponerte a tí misma- me ponen de mal humor. ¿Por qué no dejan en paz al Arte e inventan algo nuevo? Para los artistas de hoy, modificar el pasado es revolución. ¡Al carajo! Dejen en paz las tumbas que no nos conviene jugar con la suerte. Parece que los genios ya no existan... Reflexionen amigos reflexionen...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario