martes, 17 de junio de 2008
J'aime Barcelona, but...
Los años me han cambiado, aunque siga siendo la misma envuelta en novedad. O casi. Es difícil mirar atrás e intentar valorar lo que ha hecho la vida en mí, lo que han hecho ciertas circunstancias o las calles por las que camino a diario. Puedo decir que mi vida, tal cómo ha discurrido aquí, me ha asimilado, con daños colaterales y esfuerzos constantes. Camino por estas calles y me doy cuenta de que mi vida podría haber sido la misma en Madrid, Londres o París. Camino y camino sin que se me abra la boca a cada paso. Me sienta bien y me siento bien, pero siempre me queda la duda de cómo hubieran sido las opciones paralelas que he ido descartando a lo largo de mi vida por la imposibilidad de duplicarme o triplicarme (y así hasta el infinito) en el tiempo y el espacio. Dudo si preferiría vivir constantemente en un hogar más fugaz; no tener este sentimiento tan acusado de pertenecer a aquí y a ahora... Sólo unos pocos pueden acompañarme hasta donde pueda llegar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario